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Mensaje del Día de San Patricio, Presidente Michael D. Higgins, Marzo 2021

 

Mensaje del Día de San Patricio

Presidente Michael D. Higgins

Marzo 2021

 

Tal como nuestro pueblo visualiza la aparición de lo destructivo y debilitante, la envolvente tiniebla que es la pandemia de COVID-19, así nuestro planeta herido, y en peligro por la falta del respeto por el equilibrio, entre lo que pudo consumirse por las necesidades de vida y la capacidad del planeta para renovarse a sí mismo, inclusive sobrevivir, lo que podría ser un mensaje apropiado de Irlanda en el Día de Fiesta de nuestro Patrón, San Patricio, todos nosotros en la isla de Irlanda, y el pueblo irlandés en el mundo, así como  aquellos que vinieron a estar en el país, ¿pudiéramos compartir?

Probablemente, en las circunstancias especiales de este año, deberíamos regresarle a este día la historia de San Patricio, ese poderoso mítico recurso sobre el cual nuestro Día Nacional, que ofrecemos al mundo cada año el día 17 de marzo, se basa.

Patricio arribó a Irlanda siendo esclavo, escapó y regresó. Él era como los primeros inmigrantes irlandeses, los fundadores, que precede a nuestros mensajeros monásticos, nuestra migración del siglo XIX antes de la Gran Hambruna, y de la hemorragia de nuestro pueblo que logró escapar para sobrevivir en los tiempos después de la hambruna.

En 1901, de todos los irlandeses nacidos en la isla de Irlanda, la mayoría vivía fuera ella. El Día de San Patricio, entonces, siempre debe ser un día especial para recordar nuestra historia migratoria y aprender de ella, ser una fuente de ética y de nuestra política interna y en el extranjero.

Cuando en tantos lugares, bajo tantas circunstancias, las voces de invocación de los irlandeses que cantan en el Día de San Patricio están situando su invocación al paralelo de las oraciones de comunidades de migrantes por todo el mundo, que por generaciones, buscaron colectivamente trascender las circunstancias actuales.

El mensajero, de esa invocación a un poder más allá de sí mismo, a un espíritu que le informó a la naturaleza, que, para nosotros los irlandeses es San Patricio, un migrante llevándonos un mensaje de otro migrante compasivo a quien podría situarse, con respeto, junto a otros orígenes del espíritu.

Todas las fuentes de trascendencia y de espíritu, más allá de la miseria de sí mismo son importantes. Nuestro Patrón Patricio vio la necesidad de situar este mensaje junto al respeto por la naturaleza, con su derecho y promesa de renovarse en formas nativas de espiritualidad.

En el Día de San Patricio 2021, se nos ha recordado nuestra vulnerabilidad compartida, nuestra interdependencia, la necesidad de entendimiento que puede traspasar fronteras. En el mensaje que hemos recibido de COVID, seguramente está la innegable visión que todos debemos, unidos, salir de la tiniebla de no solo la pandemia, pero de todo el orgullo, la arrogancia, la vanidad de asumir el derecho a dominar, a imponer, a excluir; estrategias de la vida que nos han dejado un legado de una comunidad perdida y un planeta en peligro.

Hemos tenido la oportunidad, desde el año pasado en particular, de examinar las suposiciones que han caído sobre nosotros que no son lo mejor de nosotros mismos. Hay mucho que descartar, y debemos hacerlo sin recriminación innecesaria. Seguramente no tenemos que declarar guerras para encontrar la paz; y entonces cuando encontremos un remedio, un discernimiento científico para evitar o curar la enfermedad, debe ser para compartirla, en lugar de acumularla como una mercancía de uso en una competencia de intercambio agresivo.

Habrá capacidad de alegría cuando salgamos de esta crisis de COVID-19, pero esa alegría debe ser de acuerdo con nuestra reflexión sobre los nuevos valores que invocaremos y practicaremos cuando salgamos a ese nuevo viaje que iniciaremos juntos.

Después de COVID debemos compartir globalmente aquello que necesitamos para un viaje en compañía. La confianza en palabras se desvanece. Esa confianza debe restituirse.

En este año, sin duda, habrá dolor. Recordaremos los viajes pasados y habrá desilusión por la anticipación de viajes, que ahora, necesariamente, han sido pospuestos. Nuestros corazones deben estar con todos aquellos para quienes la alternativa tecnológica es un substituto insuficiente para el tacto o intimidad.

La invocación a nuestro Patrón, nuestro trascendente riachuelo de esperanza será empoderado de una manera distinta este año. Podremos aprender de todo así como siempre lo hacemos, y cuando pasen los años y podamos celebrar de de nuevo, hagamos una nueva promesa, de ya no ser consumidos por nuestro consumo, y recordaremos cómo hicimos que el Día de San Patricio 2021 fuera el comienzo de una nueva travesía, una que estamos felices de compartir por la Madre Tierra a la que todos pertenecemos, y por la que nuestros Santos Patricio y Brígida, nos dejaron una gran visión y sabiduría duradera.

Cuando en el futuro recordemos el Día de San Patricio 2021, debemos haber regresado con aún más energía a la música conforme levantamos nuestra copa lentamente, y la llenamos aún más lentamente. La música y la creatividad han sido nuestros recursos en la pandemia, y en la música del corazón las palabras son insuficientes, feídearachtaí ag heitheamh dúinn – maneras de renovarse, posibilidades ensayadas, viajes para maravillarse y nuevos lugares.

 

“Hacemos una afirmación.

La esperanza llama.

Lejos de la obscuridad salimos,

Y parpadeamos hacia la nueva luz”.[1]

 

En nombre del pueblo de Irlanda, le extiendo una mano de amistad a todo el globo terráqueo, a aquellos que son irlandeses de nacimiento, por descendencia o por asociación, y a aquellos que han apoyado al pueblo irlandés, especialmente durante el año pasado.

Les deseo a ustedes, y a todos los que forman parte de la familia irlandesa, y a sus amigos en las familias del mundo, un feliz y pacífico Día de San Patricio.

 

Beir beannacht

 


[1] “Memory”, de New and Selected Poems (2014) por Michael D. Higgins, Liberties Press: Dublín.

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